Con los papeles en orden, y la billetera vacía…

Ale, ya tengo por fin los billetes y el pasaporte. Ha sido una pequeña tortura pero ya está hecho. Esta entrada está dirigida principalmente a los que vayan a pasar por este trance, pero todos estáis invitados a leerla 😉

El camino ha sido largo; hace cosa de un mes, después de ser aceptado por el IIT me enviaron una carpeta muy bonita en la que se podía leer: Congratulations and welcome, desde entonces ha sido mi compañera inseparable… entre los  muchos papeles que allí se encontraban estaba el I-20, (qué manía tienen los americanos de llamar a los formularios por letra+número)  que viene a ser la puerta de entrada a Estados Unidos para los estudiantes. Había que apoquinar $200… ingenuo de mí me pensé que serían los últimos, pero no, tocaba llamar a la embajada para formular una cita previa, no había otra manera de hacerlo que llamando a un número 800 con todas sus consecuencias: 1.5 €/min.
Cinco minutos después ya tenía cita para el viernes 9…

Me detuve a leer los papeles que necesitaba llevar a la embajada, lo normal: pasaporte, fotos, documentos que justifiquen mi viaje, mi solvencia, rellenar un formulario online y otro pago al banco santander de $140… y si no lo pagas, no puedes entrar. Por lo que se ve este pago se estableció hace 2 meses, suerte la mía…

A las tres semanas me llegó el formulario I-797C, un simple recibo diciendo que había pagado y me propuse rellenar el DS-160, una absurda aplicación online en la que después de dar tus datos, los de tu parienta, los de tus ancestros, los de tus conocidos del facebook y seguro que alguno me dejo, me piden que responda a un sin fin de preguntas del estilo: ¿es usted un terrorista? ¿pretende atacar nuestra nación? con una nota aclarativa en la que me informan que si respondo a alguna de ellas con YES es posible que no se me deje entrar al país… sin comentarios. Dos horas después y tras dos expiraciones de sesión de esas que no guardan tus datos aunque le des al SAVE , ya estaba hecho.
Una cosa menos.

Echando un ojo a mi pasaporte tuve claro que Murphy estaba rondándome, caducaba mientras estaba en USA, pensé que lo mejor sería sacarme el visado con el número de pasaporte nuevo, idem para los billetes en los que se me pedía el número.  Así pues, me acerqué un buen día a eso de las 12 a la comisaría más cercana, había que pedir cita prevía o ir “bastante pronto” palabras del policía que amablemente me atendió…
Decidí ir el día siguiente.

Aproveché que era la final de la NBA para ver el Celtics-Lakers e ir de empalmada a la comisaría, pensando que las 7 de la mañana iba a ser demasiado pronto (abren a las 9) hice un poco de tiempo y fui a las 7:30h. Lo llego a saber y me voy a las 6, había una cola monumental. Menos mal que me había llevado algo de lectura, tenía el examen de LPRS un par de días después y había que apurar el estudio. A las 9 se empezó a mover la cola, se acabaron los números de DNI en cuestión de segundos, todavía quedaba esperanza, “los que vengan sólo a por pasaporte que se adelanten y cojan número”, a ello me dispuse y después de pelear con alguna señora conseguí el último número. Me las veía todas conmigo, ya estaba dentro, seguro que esa mañana ya tendría el pasaporte… pero ese no era mi día, después de esperar dos horas me siento delante de una amable señorita que me dice que no me puede hacer el pasaporte con más de seis meses de antelación, a esto respondo que en la web ponía que si se podían justificar ausencias mayores mediante declaración jurada se podía hacer, y me dice que sí, pero que el sistema informatico les impedía hacerlo para tiempos mayores a un año… esto me recordaba demasiado a la automatrícula, seguro que el DIT tenía que ver algo en esto.

Aunque la chica me dijo que quizás podía pasárselo al departamento de informática, su jefa me dijo que ni de coña y para casa. Tenía que esperar al 6 de julio, 3 días antes de la cita del visado para poder hacerlo. Tampoco se les ocurrió ponerme en cita prevía para el pasaporte, con lo que tuve que hacer otra cola, esta vez fui a las 7 “por si las flys”, y a eso de las 12 salí con el maldito documento. Por cierto, 20,20€ que costó la broma, tengo la teoría de que cada vez que voy a sacarme el DNI o el pasaporte, los precios crecen exponencialmente. Además hice fotos para nada, ya que la cogieron del DNI electrónico.

Por fin llegó el día 9, entré a eso de las 10 menos cuarto a la embajada de Estados Unidos, embusa para los amigos, y una vez allí una cola peor que la del pasaporte, había un colegio pijo que se llevaba a sus alumnos de intercambio. Me dicen en ventanilla en un espanglish raro que las fotos que no me sirvieron para el pasaporte tampoco me sirven para el visado, tienen que ser de 5×5, menos mal que por otros módicos 4€ pude sacarme una foto allí, no me había peinado, pero como nunca lo hago la diferencia fue mínima =)

El sistema del visado consiste en hacer la misma cola 3 veces, ya que tienes que ir 3 veces a ventanilla. Así pues fui detrás de todos los críos del instituto tres veces, la primera para darles los papeles, la segunda para las huellas dactilares (que bien podría hacerse al principio) y la tercera para acercarme a hablar con una señorita muy maja a hablar de su hermano que vive cerca de Chicago y del frío que hace allí y ya de paso para decirme que mi visado estaba aceptado. No me preguntaron nada acerca de mí, cosa curiosa  ¡Halleluia! Ya estaba todo hecho, en cosa de 5 días me enviarían el pasaporte a casa.

Después del jolgorio por celebrar que España había sido campeona del mundo, me desperté a las tantas con una nota de la empresa de transportes diciendo que me pase por sus oficinas y recoja el pasaporte ya que cuando llamaron no estaba… yo no escuché nada, bendito sueño. Así pues me he acercado, gracias a dios estaba cerca, y me comentan que son 9€, maldita sea, ¡no paran de sangrarme!

Una vez con el visado en mano, reservé los billetes 100€ más caros que hace 1 mes cuando empezó toda esta aventura, pero al menos ya lo tengo todo. Espero que la próxima entrada ya sea en territorio estadounidense, ¡dentro de 1 mes!

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3 comentarios (+¿añadir los tuyos?)

  1. Luis
    Jul 31, 2010 @ 04:16:32

    Vaya, menuda aventura. En mi caso para el visado de Japón fue mucho más barato (el precio de un viaje de Toledo a Madrid) y rápido (1 mañana, incluyendo todos los trámites). Eso sí, una vez aquí he tenido que renovarlo y me han soplado 100€ y un par de viajes a la oficina de inmigración que está en una zona industrial en las afueras de la ciudad (1h de transporte).

    Espero que al menos te cuiden bien por allí si decides extender el visado :).

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  2. José de Arcos
    Jul 31, 2010 @ 12:29:49

    ¡Una vez hecho todo el proceso te sientes como superman!

    Si llega el dia en el que extienda el visado mi familia me mata, esperemos que no encuentren kriptonita facilmente 😀

    Responder

  3. Léa
    Ago 02, 2010 @ 21:22:32

    Por díos qué historia !!!! Lo que cuentas de la embajada es bastante divertido pero sólo a leer claro !!!! a vivir seguro que no lo es !

    Responder

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